De esta manera tan tajante se podría definir el resultado del pulso que han tenido en los últimos meses el Gobierno central, encabezado por el Partido Popular, y el gobierno de ahora Madrid, encabezado por Manuela Carmena. Y es que, ha sido un curso muy intenso que ha tenido como principal motivo de confrontación el techo de gasto y el cumplimiento del déficit por parte del Consistorio madrileño.

Y es que, a pesar de que una de las máximas del gobierno de Manuela Carmena, era hacer caso omiso a este techo de gasto y hacer unos presupuestos en beneficio de los madrileños, a última hora se ha visto abocada a hacer una reserva de fondos para satisfacer las necesidades del Ministerio de Hacienda encabezado por el señor Montoro.

Una partida de 238 millones de euros

Esta es la cantidad que el Ayuntamiento de Manuela Carmena va a tener que reservar de alguna partida presupuestaria para cumplir con el plan del techo de gasto impuesto por el Ministerio de Hacienda. Y es que, hay que decir que desde el año 2016 este plan de déficit no se está cumpliendo por parte del Ayuntamiento madrileño.

Ahora bien, Manuela Carmena se enfrenta a un problema que no es otro que el de responder ante su equipo de gobierno. Más que nada, porque si bien es cierto que ella ha hecho lo que la legalidad vigente dice, son muchos los miembros de su equipo los que seguían pensando que la mejor manera de conocerse con sus votantes era resistirse y no ceder a las presiones del Partido Popular. Una postura que seguramente no sea la más inteligente sobre todo si se tiene en cuenta que al fin y al cabo es el propio gobierno el que decide qué dinero se destina a los ayuntamiento de las ciudades españolas.