Se ha sabido en estos días, que el ejército afgano prostituye menores ante una OTAN y un estados unidos  que se hacen los ciegos

Nada más detestable y cruel que el abuso de menores y peor aún si es institucionalizado como es el caso de los menores que el ejército afgano prostituye a su antojo ante la mirada indolente de Estados Unidos y de la OTAN que no solo se hacen los que no ven, sino que prohíben a sus tropas hablar del asunto.

Bacha bazi o niños bailarines, es el nombre que dan los afganos a esos pequeños niños que prostituyen y ponen al servicio de su ejército y policía sin que nadie haga nada al respecto.

El periodista Anuj Chopra desveló que existen numerosos puestos de las milicias y de policía dedicadas al secuestro de niños de ambos sexos para esclavizarlos sexualmente, todo ello con el dinero de los contribuyentes estadounidenses, un secreto a voces del que Kabul se jacta ante las tropas internacionales donde la única respuesta es dar la espalda, guardar silencio y no intervenir en aras de “salvar” a las víctimas.

Bacha bazi o niños bailarines

En una visita que Chopra realizó a un puesto de combate cerca de Barbal en el 2008, el teniente del ejército norteamericano Brian Kindake le reconoció que “estos miembros del ejército afgano son unos cerdos y le pidió que no tomara fotos porque no querían molestar al comandante de ese puesto de combate”. Se hallaban en una sede compuesta de 3 edificaciones sin nada cercano a sus alrededores más que desierto, donde les toco comer con los afganos y donde pudo observar a dos pequeños varones ataviados con vestidos y ojos maquillados sentados en el suelo de una habitación contigua a la del comandante, eran unos bacha bazi.

Kinadake y al igual que sus antecesores, se escudó en sus instrucciones para no actuar ante el evidente crimen y es que tanto la OTAN como EEUU tienen una doctrina definida, el personal militar no está obligado a reportar estas situaciones de abuso ya que son un asunto que debe perseguir la ley doméstica; cabe entonces la pregunta que se ha hecho Chopra y es la de que pasará con la llegada de nuevos soldados a Afganistán, ¿serán estos capaces de hacer la vista gorda?

Es posible que con el antecedente que existe de soldados que se atrevieron a denunciar estos crímenes y que gracias a ello sus carreras llegaron a su fin, muchos sigan ignorando el problema, pero un ejemplo a seguir es el de Dan Quin, un ex boina verde que no solo denunció la situación sino que propinó una paliza a un comandante afgano y después de abandonar el ejército continuó denunciando estos hechos tan terribles.