Es un elemento difícilmente discutible que la sociedad y sus necesidades son elementos tremendamente cambiantes y que han venido sufriendo una evidente y continua transformación desde que el recuerdo y los registros históricos permiten echar la vista atrás.

En una época en la que la globalización de la sociedad y las nuevas tecnologías se vuelven nuevoa elementos integradores necesariamente de ese frenético avance permanente de nuestra sociedad hacia forma de relaciones personales más avanzadas, no sé si mejores, el mundo del Derecho y concretamente el de los despachos de abogados no son ajenos.

Los cambios

También las relaciones con las instituciones (tanto locales como internacionales) tienen un formato diferente, mucho más amplio y, para muchos, más complejo, en donde los conocimientos legales, pero también tecnológicos (como por ejemplo la gestión electrónica de trámites en diferentes plataformas y tecnologías), se hacen fundamentales, también, para la carrera legal.

Mucho más evidente se vuelve la globalización de los despachos en aquellas firmas legales que centran su práctica en el derecho de los negocios o corporativo, donde las exigencias internacionales se vuelven una constante diaria. No en vano, la internacionalización de numerosas empresas españolas obligan a los profesionales del derecho a ofrecer soluciones legales a estas empresas.

La necesidad de contar con expertos

Con la globalización, el derecho de corporativo o de empresa se torna en una materia donde el perfil marcadamente internacional de los abogados que lo practiquen, se vuelve casi una necesidad imperioosa . Y ello hace necesaria una formación permanente para ampliar continuamente los conocimientos jurídicos. También se hace más necesaria que nunca una experiencia a nivel internacional como aval de garantía en el éxito de un asesoramiento de este tipo.

Así se comprueba en nuestra firma, ABCGC Abogados, un claro ejemplo es el día a día de nuestro despacho de abogados en Madrid, donde en el desarrollo de nuestra actividad las obligaciones internacionales de nuestros clientes se han erigido como una necesidad de evolución hacia nuevos mundos anteriormente desconocidos.

No sólo en la práctica del derecho mercantil la globalización se ha erigido como un factor de cambio. Y es que existen otras tantas materias, donde la globalización nos obliga a evolucionar en consonancia con las necesidades de los clientes. 

En otras palabras, en la práctica de casi cualquier aspeto del derecho , han surgido nuevas necesidades debido a la globalización. Pero especialmente, como muestra un boton, por ser de reciente publicación, no podemos pasar por alto las necesidades europeas que vienen impuestas por Directias tales como l DIRECTIVA (UE) 2019/1023 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 20 de junio de 2019 sobre marcos de reestructuración preventiva, exoneración de deudas e inhabilitaciones, y sobre medidas para aumentar la eficiencia de los procedimientos de reestructuración, insolvencia y exoneración de deudas, y por la que se modifica la Directiva (UE) 2017/1132 (Directiva sobre reestructuración e insolvencia) o  la Directiva 2019/2121 del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva (UE) 2017/1132 en lo que atañe a las transformaciones, fusiones y escisiones transfronterizas

Básicamente, la adaptación de todas ellas a las diferentes normativas internacionales, comunitarias o específicas de cada país; pero también es necesario un conocimiento profundo de nuevas plataformas tecnológicas, y que se concretan en el denominado legal tech, con su concrección en materias tales como los smart contracts y/o las necesidades legales que vendrán impuestas como consecuencia de la utilización de sistemas como el denominado blockchain.

Como puede verse, es complicado encontrar a unos profesionales del derecho capaces de cubrir este amplio abanico de especialización jurídica y que, además, garanticen una gran experiencia en cada campo, como garantía de éxito.

Los factores clave

El uso de las nuevas tecnologías, la necesidad de conocer al menos un idioma diferente al castellano y estar en disposición de disponer de una red de contactos internaciones, sino disponer de delegaciones internacionales, constituyen un compendio de circunstancias que nos hace sentir orgullosos de la capacidad de adaptación de nuestra profesión, porque gracias a la capacidad evolutiva de los abogados daremos un mayor y mejor servicio a las personas que confían en nosotros sus necesidades y acuden a nosotros para que seamos parte de la solución de sus preocupaciones, en este caso nacionales e internacionales.

Una de las características principales del bufete es la formación permanente de los profesionales que integran nuestro equipo, que se entiende como una necesidad y una obligación de cualquier profesional de la abogacía. Esta formación no se limita al campo legal, sino que es obligado el estar al día de las últimas tendencias y novedades tecnológicas que pueden afectar a la faceta profesional de cualquier abogado.