Muy ambiguas y débiles las declaraciones dadas por Donald Trump para condenar a los racistas, tras los enfrentamientos que se produjeron el pasado sábado entre auto denominados supremacistas y los contra manifestantes en Virginia cuyo saldo fue de 3 fallecidos y decenas de personas heridas.

Se ha levantado de luto hoy Charlottesville, en medio de plegarias y vigilias a lo que se sumaron manifestaciones de apoyo en todo el país que rechaza la violencia procedente del racismo de grupos extremistas (nacionalistas y supremacistas); no obstante fue muy decepcionante la respuesta de Trump ante esos hechos, donde emitió un mensaje de condena a los racistas bastante débil.

Terry McAuliffe, gobernador del estado lanzó un mensaje conciliador y de paz a sus ciudadanos desde dos templos religiosos pidiendo a los supremacistas que se larguen, que su odio y violencia no tienen cabida en su estado e invitando a la feligresía a dejar de lado la rabia, a sobreponerse porque el pueblo es más fuerte que ellos.

Destacó que no hubo necesidad de disparar ni una vez aun cuando el 80% de quienes apoyaban a los racistas portaban armas de fuego.

También le hizo un llamado al mandatario nacional Donald Trump, para que condenara con toda la contundencia que el caso amerita, los hechos de violencia perpetrados por los supremacistas, pidió que se les llamara como lo que son, “terroristas”.

asesinato racista

A su declaración se sumaron otros gobernadores también indignados por las débiles condenas del presidente para con los racistas.

Tras conocer del primer fallecimiento en medio de las manifestaciones, Trump se limitó a condenar los actos de odio, el cual y según él, proviene de todas partes pero no puntualizó en éste caso que tal desenlace fatal fue responsabilidad de los supremacistas siendo esto un hecho público y notorio, tampoco se refirió a la actuación de los grupos neonazis, tampoco al arrollamiento que dejó una víctima fatal y 19 heridos, ese era el momento de mencionarlo y lamentablemente no lo hizo.

Por su parte, el conductor del vehículo que arrolló al grupo de personas, está identificado como James Alex Field y se encuentra apresado desde el mismo sábado; entre los cargos que enfrenta el chico de 20 años está el asesinato en segundo grado por el lamentable fallecimiento de Heyer y el FBI investiga adicionalmente el caso por violación a derechos civiles.

El sospechoso fue visto en una imagen publicada en el New York Daily, momentos antes de la marcha donde se le observó con un escudo representativo del grupo Vanguard América, estrechamente relacionado a los supremacistas blancos.

Debido a las críticas, la casa blanca amplió las declaraciones del presidente indicando que su rechazo a los hechos violentos incluye a los supremacistas, al KKK, los neonazis y todos los grupos extremistas.