De acuerdo a lo informado por el Defensor del Paciente, la Fiscalía de Área de Melilla, inició las diligencias correspondientes para la investigación sobre la muerte de una mujer de 35 años, tras dar a luz en el Hospital Comarcal mediante una cesárea y durante el pasado 8 de abril.

Aparte, el recién nacido también presentaba una herida en la cara producido por un bisturí.

La fiscal jefe de Melilla, Isabel Martín, ha iniciado el procedimiento después de que la presidenta del  Defensor del Paciente, Carmen Flores, realizara una petición para la apertura de una investigación de oficio en el suceso acaecido en el Hospital Comarcal de Melilla.

La presidenta de ese organismo, fundamentó su  solicitud en base al artículo 212 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Además, el Defensor del Paciente persigue conocer las razones por las cuales se dio lugar a este terrible hecho y la calificación profesional del personal encargado de atender a la madre embarazada, con el único motivo de que esta tragedia no quede impune y no se vuelva a repetir.

Así mismo el organismo agradeció a la Fiscalía su interés y disposición en el caso, que también fue denunciado por la familia de la víctima contra el hospital, en el Juzgado de Instrucción número 2 de Melilla, al considerar que hubo un supuesto crimen de homicidio por imprudencia y malas prácticas.

Fiscalía abre nuevo procedimiento por muerte de parturienta en el hospital Comarcal de Melilla

Dicha hipótesis ha sido negada por La Oficina Territorial del Instituto de Gestión Sanitaria de Melilla (Ingesa), admitiendo por el contrario, la buena praxis del personal médico y del cumplimiento de todos los protocolos.

De la misma manera defendió al personal que atendió a la parturienta, afirmando que si cumplen con los requerimientos exigidos para ejercer la profesión en el país. Sin embargo, informó que ha abierto un procedimiento de investigación interna con respecto al caso, como siempre se ha hecho cuando ha ocurrido este tipo de problemas.

Por otra parte, se ha puesto en tela de juicio las credenciales del ginecólogo-obstetra tratante, debido que sumado a la muerte de la madre, el recién nacido mostraba una herida en el rostro, ocasionado aparentemente, por el bisturí utilizado durante la cesárea.

Cabe mencionar que la muerte ocurrió cuando la madre iba a dar a luz a su segundo hijo y después de sus nueve meses de gestación.

El parto aparentemente se complicó, lo que provocó su traslado a la sala de operaciones para practicarle una cesárea. Posteriormente tuvo que ser llevada de nuevo a quirófano para extirpar el útero, porque no dejaba de sangrar continuamente. Sin embargo, no se observó ninguna mejoría después de esta operación, muriendo lamentablemente el domingo a las 7:30 de la mañana.