Una familia irrumpió ayer en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid para reclamar la falta de solución a su desahucio que les dejó en la calle a ellos y a sus 4 hijos.

Treinta y tres días han transcurrido desde que la familia fue desahuciada

Por su parte, la alcaldesa Manuela Carmena interrumpió la sesión que se llevaba a cabo en el hemiciclo de Cibeles para explicar a la familia que hacia la reclamación, a quienes dijo de forma directa que no pueden decir que no se les ha escuchado, de hecho lo hemos hecho y ya la solución está a su disposición.

Menciono Carmena al pleno, que en días pasados recibió en su despacho a Lidia y entonces le ofreció una opción por un tiempo, la cual le pareció conveniente, de hecho la madre de  familia se marchó muy satisfecha; sin embargo Santi y su esposa gritaron a todos que eso era una mentira antes de ser desalojados del pleno y desde donde dejaron ver carteles que decían “la vivienda es un derecho”, solicitando la renuncia de la alcaldesa.

familia desahuciada

En vista de que no se dio detalle en el pleno de la oferta habitacional del ayuntamiento a la familia, se buscó información de parte de este sin éxito, no obstante  Santi y Lidia si ofrecieron detalles de la mencionada propuesta desde su tienda de campaña ubicada justo frente a la Junta de Carabanchel, desde sus paredes de plástico informaron que tal oferta se fundamenta en los albergues para estancias cortas que están disponibles para toda la población necesitada de Madrid, como segunda opción es una habitación en un hostal solo para el matrimonio mientras que sus 4 hijos deberían irse con sus abuelos, dichas soluciones provisionales durarían al menos unos 6 meses mientras llega la solución definitiva.

La posición de Lidia al respecto ha sido contundente, no aceptaran ninguna solución que implique la separación del grupo familiar y critico la falta de un acuerdo por escrito, el cual solo firmaría si los 6 tienen acceso al hostal y que transcurrido el periodo tengan acceso a la vivienda pública.

La familia de Santi y Lidia ha visto el deterioro de su situación en los últimos 3 años, después de que Santi se quedara en el paro, lo que les obligo a mudarse a casa de la bisabuela de Lidia en condiciones de hacinamiento, lo cual les llevo a ocupar la vivienda de al lado de donde fueron desahuciados.