Hasta ahora las investigaciones apuntan al móvil sentimental en el caso de la joven de 16 años que encontraron muerta en su casa y es que la policía ha enfilado sus investigaciones hacia un ex novio de la joven a fin de determinar su participación en el crimen.

La muerte de Lisvette sucedió el pasado Miércoles, el cadáver fue hallado totalmente desnudo y envuelto en una sábana por su padrastro y su madre, justo cuando regresaron a casa alrededor de las 21 horas, posteriormente se supo que la puerta de entrada al domicilio no fue forzada y que la víctima  presentó un golpe contundente en la cabeza, cortes a los lados de su cara y no mostró signos de haberse defendido, su teléfono móvil no fue hallado en el lugar de los hechos, por lo que se sospecha de que el asesino lo llevó consigo.

Los datos recogidos de sus amistades y personas allegadas, describen a la occisa como una joven bastante tranquila, a quien su madre solo le permitía salir con otras chicas de su edad, aunque sus salidas no eran muy frecuentes, tampoco era una chica activa en las redes sociales, por el contrario no hacía uso de estas.

Estas mismas amistades aseguraron desconocer que en la casa de Lisvette residía un inquilino, lo que si sabían es que allí en ese mismo lugar conviven la víctima, con su madre, su hermana mayor y dos hermanos pequeños por parte de su madre más el padrastro.

niña asesinada por su exnovio

Mucho ha sido el movimiento de personas allegadas y familiares que se han acercado a constatar los hechos y que manifiestan su sorpresa e incertidumbre de no saber que pudo haber ocurrido, inclusive uno de los amigos de la familia se trasladó hasta el Panizo 58 donde residen, después de que supo de la muerte de la joven por las redes sociales.

Allí se encontró con sus amigos más cercanos que aguardaban quien sabe qué cosa y sentados en las escaleras, tristes y desconcertados sin saber qué otra cosa hacer.

Los vecinos describieron a la familia como personas tranquilas y trabajadoras, muchos les conocen solo de coincidir al entrar o salir del edificio, una vecina de enfrente recordó a Lisvette como una joven muy guapa y tratable y todos coincidieron en que desconocían de la existencia del inquilino, quien fue visto por primera vez por un vecino justo la noche del asesinato.

Se supo que el inquilino respondió a los agentes de policía que se encontraba en el lugar de los hechos antes de que la madre y el padrastro llegasen, inclusive vio a la joven entrar a su habitación pero no se percató de nada inusual.