Tareck El Assami ha entrado a formar parte de las personas que Estados Unidos considera narcotraficantes. Ha sido esta  misma semana, cuando el Departamento del Tesoro del país ha incluido a este alto cargo en el grupo de personas sancionadas por su papel en el narcotráfico internacional.

Estados Unidos contra el narcotráfico

Las agencias que han mandado el comunicado han insistido en decir que es una acción sobre una persona en concreto, no contra un país o contra un Gobierno. Que no es una decisión precipitada, sino muy meditada tras mucha investigación.

En esta lista negra hay otras personas como el empresario venezolano Samarak José López Bello, que han considerado el testaferro del vicepresidente venezolano, además de incluir a trece empresas en la trama que han sido controladas por este o por personas asociadas con él. Las sedes de dichas compañías tenían sede en Estados Unidos, Venezuela, Reino Unido, Panamá y en las islas vírgenes británicas.

Las sanciones que se le impone por medio de la Ley Kingpin tienen una serie de consecuencias como la congelación de cualquier bien o activo en territorio estadounidense, la prohibición de ser ciudadano del país o que los estadounidenses realicen transacciones comerciales con ellos.

Aunque el Gobierno insiste en que es el castigo a un hombre y no a un Gobierno, los tintes políticos de la decisión son importantes, ya que el vicepresidente podría ser el sucesor de Nicolás Maduro. Y sobre todo ahora que Estados Unidos está en pie de guerra con Venezuela.

Aunque parecía que Venezuela no era uno de los países que interesaban  a Trump, parece ser que en privado sí lo es. En repetidas ocasiones ha preguntado por él y parece ser que está dentro de sus planes. Y en sus últimas declaraciones públicas dijo que estaba muy preocupado por la situación humanitaria en el país.