Dentro de una sociedad en la que el físico y las apariencias es casi lo que más importa, Kate Winslet, una de las actrices más cotizadas de Hollywood, quiso romper una lanza en favor de aquellas personas a las que les han intentado privar de su sueño.

Ella misma relató en el lugar de encuentro WE, en Reino Unido, que no siempre la han querido tanto como ahora. Es más, cuando tenía 16 años no sola mente sufrió el acoso escolar por parte de sus compañeros de clase sino que al mismo tiempo sufrió el rechazo de la industria del cine por su aspecto físico.

Su lucha continua y Titanic le dieron lo que merecía

Pero Kate Winslet, lejos de rendirse y lejos de ceder ante los cánones de supuesta belleza que le imponían, no hizo mejor cosa que seguir adelante. Según relataba, creía en todo lo que hacía y no tenía problema en trabajar duro.

Fue entonces cuando llegó lo inesperado. La productora de Titanic se interesó en ella para el papel protagonista. ¿Cómo era posible que una humilde chica de Reading, a la que muchos habían tildado de gorda y fea, pudiera encarnar a uno de los personajes más recordados de la historia reciente del cine? Pues así fue. Y a partir de aquí, su historia es bien conocida por todos.

Con todo esto, lo que quiso decir a aquellas personas que estaban escuchándolo en esa conferencia, es que no importa cuál sea el deseo o el sueño de una persona. No importa si el anhelo parece algo inalcanzable. Lo que hay que hacer es lucha por él. Una lucha que no solo es contra uno mismo, sino que también contra aquellas personas, o mejor dicho, sus comentarios, que tratan por todos los medios posibles poner piedras en el camino.