Dueños y empleados de circos protestaron en Madrid por la prohibición de animales en los espectáculos. A pesar de que contaban con permisos para que 13 camiones manifestaran en Plaza de Castilla y Ventas, se presentaron 30, provocando un notable desorden.

La concentración buscaba promover una ley nacional que permitiera mantener las costumbres circenses tal y como las conocemos hoy, como se cumple en otros países del continente.

Los habitantes de la ciudad que caminaban en esos instantes cerca de la plaza Colón, sentían confusión al no entender el motivo del toque de bocinas y gritos de conductores de los tráileres (que no contenían animales). Por ello ni los animaban y rechazaban su presencia.

Cuando los empresarios llegaron al punto final del recorrido (plaza de toros de Ventas), el número de personas se había incrementado, sin embargo no hubo una voz que los organizara y guiara al cumplimiento del objetivo de la protesta.

Uno de los dueños de circo que protestaba era Frank Bugler de origen alemán, quien sentía indignación por la posible ruptura de las clásicas costumbres del arte circense que a su juicio no deberían cambiar.

La alcaldesa Manuela Carmena, se reunió con Nacho Valdrera, representante de la Asociación de Circos Reunidos para discutir la situación. Valdrera dijo que creer que al final de cuentas no evitarán los animales en los circos ya que ellos cuentan con permisos de la legislación europea y española para tenerlos.

Son 51 los Consistorios que impiden incluir animales en espectáculos de circo en la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento ha ratificado su intención de cambiar la norma para salir en defensa de los animales. La ordenanza será creada luego de un análisis en el que participarán ecologistas, veterinarios y otros profesionales. Esta iniciativa, propuesta por PSOE y Ahora Madrid, pretende incentivar a todas los Ayuntamientos del país a defender a los animales.