En octubre de 2017, el contrato municipal donde el Ayuntamiento de Madrid destinaba 775 mil euros para la creación y mantenimiento de huertos urbanos, fue adjudicado a una de las cooperativas pertenecientes al grupo Tangente, la cual ha tenido lazos directos con el partido del gobierno municipal de Carmena, Ahora Madrid.

En ese entonces, Luis Eduardo Molina Terrén, delegado del Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid y ex edil de Ahora El Escorial, elaboró el informe correspondiente al proceso de concurso público, cuya ganadora fue la firma Heliconia.

Heliconia fue fundada por Mikel Fernández, ex director estratégico de Tangente, quien trabajó al lado de Rosa Domínguez, asesora de Ahora Madrid del distrito de Fuencarral y también antigua directora estratégica de Tangente. Además, otra asesora de Ahora Madrid, Nieves Salobral, trabajó en Pandora Mirabilia, una de las 14 firmas que comprenden la red de empresas de Tangente.

El contrato tiene trazado una serie de servicios y programas de desarrollo a la horticultura con el objeto de promover la educación ambiental y lograr una ciudad más sostenible. Heliconia se responsabilizará del arranque del proyecto y de la conservación de esos espacios.

Al concurso abierto concurrieron con Heliconia tres empresas más, Ceifra, Eulen y Talher. La evaluación de las ofertas se cumplió utilizando como base siete criterios, reflejados en el expediente de la adjudicación.

Para optar por la adjudicación del contrato, la elección de realizó en base a la empresa que obtuvo la mayor puntuación de un total de 100 puntos. De los 100 puntos, las tres cuartas partes (75 puntos) se evalúan a través de criterios basados en medición de cifras, mientras que el resto de los 25 puntos, se asignaron de acuerdo a criterios no evaluables en cifras.

Entre los criterios que no implicaban cifras, sino juicios personales e intangibles aprobados y calculados  por Molina Terrén, se hallaba la evaluación del organigrama, el esbozo del huerto propuesto, el cronograma de trabajos y su ejecución, el plan de seguridad, el régimen de información y coordinación y la supervisión de los trabajos.

En definitiva, Heliconia fue la firma que obtuvo la mayor calificación dentro de la evaluación subjetiva de los 25 puntos, junto a Thaler que igualmente logró la misma valoración de 17,5 puntos, el resto de las empresas como Eulen alcanzó 9,5 puntos y Ceifra 12,5. La referida evaluación, fue decisiva para la asignación de la adjudicación, ya que de haber conseguido la UTE Ceifra, el mismo puntaje de 17,5, se hubiera llegado a un empate conclusivo de 92,5 puntos, ya que Heliconia y la Ceifra, tenían la misma puntuación en los criterios basados en cifras.