Esta actitud que tiene ahora Mario Draghi para con las empresas de la zona Euro es algo que ya se podía intuir en los últimos meses. Y es que, lo que no se podían permitir es que de ninguna manera el tejido empresarial del viejo continente se quedase poco menos que obsoleto. Para ello se quieren implantar en los próximos meses una serie de reformas estructurales que tienen como objetivo dinamizar y agilizar mucho más la creación de pequeñas y medianas empresas de manera que no solo se genere riqueza sino que al mismo tiempo se generen puestos de trabajo.

Menos burocracia y más barata

Estas son las dos directrices principales alrededor de las cuales va a girar todo el plan del señor Draghi. La primera de ellas tiene que ver con la reducción de la burocracia que se tiene que hacer en algunos países de la zona Euro. No en vano lo que se pretende hacer es establecer unos reglamentos únicos de manera que todas aquellas personas que quieran crear una pequeña o mediana empresa puedan hacerlo en pocos días. No es admisible desde ningún punto de vista que en algunos países se tarde hasta un mes en tener toda la documentación para comenzar con un proyecto.

Sin embargo, el tiempo no es único obstáculo que se quiere salvar. Y es que, esta burocracia tiene un coste para el empresario que en muchas ocasiones es excesivo. Un coste que se quiere reducir de manera sensible para que cualquier persona que quiera crear una empresa lo pueda hacer sin ninguna clase de problemas económicos. Son muchos los gastos con los que hay que correr como para que la simple creación de la misma sea el principal inconveniente. No es coherente que la creación de una empresa sea el impedimento para crearla.