Cuando hablamos de la crisis económica en España siempre nos referimos al trabajo precario, a la falta de liquidez de las entidades financieras y, por supuesto, a la poca capacidad adquisitiva que tienen las familias.

Sin embargo, en pocas ocasiones hacemos referencia al déficit de la Seguridad Social. Un déficit que, en este caso, a día de hoy, es de más de 1.000 euros por cada persona afiliada a la misma. Un dato que es histórico y que ofrece una medida de la situación real que atraviesa en estos momentos el país.

Un gran agujero financiero

Esta es la realidad. Con los datos en la mano tenemos que decir que el déficit que tiene la Seguridad Social, al cerrar el año pasado 2016, es de 18.500 millones de euros. Una cantidad exagerada sobre todo si tenemos en cuenta que todavía a día de hoy tenemos que seguir sufriendo recortes. Sin embargo, algunos analistas han querido profundizar un poco más y han llegado a algunas de las causas principales de este problema.

La primera causa es la falta de un empleo de calidad. Tenemos que tener en cuenta que las personas que tienen trabajo con las que están afiliadas a la Seguridad Social. Pero claro, lo que cotizan a esta Seguridad Social es directamente proporcional a las horas que trabajan y si no hay un empleo de calidad, poco se puede hacer.

A todo esto, hay que sumarle unas políticas realmente desastrosas en cuanto al ahorro dentro de nuestras fronteras. Y es que hay que hacer notar el hecho de que se ha tratado por todos los medios reducir y recortar gastos en aquello que no había que tocar y tocar algunas partidas tan importantes como pueda ser la de la educación o la sanidad.

Habrá que ver hasta dónde llega este agujero y habrá que ver cuáles son las consecuencias dentro del corto plazo.