Muchas cosas se han escrito sobre este tema. Quizá demasiadas. Sin embargo, contra todo pronóstico, parecía que el Partido Popular se había librado de las acusaciones de tener una contabilidad B. Se había librado hasta que el juez de la Mata ha vuelto a hablar con Francisco Correa.

Un interrogatorio que se ha revelado como uno de los más fructíferos ya que, cuando todo parecía más bien cerrado, el cabecilla de la trama Gürtel no ha tenido ninguna clase de problema en ofrecer algunos datos que no se conocían hasta este momento.

Sobornos de hasta un 3%

Esto es lo que denunciaba el bueno de Correa. Aseguraba que para poder interceder ante las personas que hiciera falta le llegaban sobornos de entre el 2% y el 3% de unas cantidades que, a pesar de que no han trascendido, seguramente no eran pequeñas. Unos sobornos que, por supuesto, el Partido Popular conocía y que registraba en la ya famosa caja B. Unos sobornos que, como es normal, el partido conservador niega y asegura que todo esto Correa lo hace por despecho hacia el que fue su partido y que él siempre se ha considerado más bien de izquierdas.

Posible pacto con la fiscalía

Llama la atención que todo esto se haya producido a estas alturas. Y es que, como seguramente muchos de los lectores ya saben, Correa se había mostrado inflexible a la hora de declarar. El no solo no había hecho nada punible sino que se jactaba de asegurar que no sabía nada de nada. Por eso, todo esto suena a que se ha llegado a un pacto con la fiscalía, el cual, le va a permitir o bien pasar menos años en la cárcel o bien apenas pisarla a cambio de estas declaraciones. Unas declaraciones que, desde el punto de vista de algunos analistas, no han hecho más que empezar.