Las fosas sépticas son cámaras herméticas diseñadas para tratar las aguas residuales. Dada su naturaleza, el buen funcionamiento de estas resulta vital para la higiene y salud de hogares, empresas y comunidades enteras. En este sentido, el mantenimiento y limpieza regular de las fosas sépticas es esencial para evitar problemas y complicaciones.

Las necesidades de mantenimiento de una fosa séptica depende de diversos aspectos como el tamaño de la misma y el uso que se le da. Sin embargo, en general toda fosa requiere de mantenimiento preventivo y limpieza periódica. De los cuidados y revisiones que se realicen, dependerá que no surjan problemas inesperados que ocasionen su mal funcionamiento.

En todo caso, dicho mantenimiento debe dejarse en manos de expertos. Así una empresa desatascadora es la mejor opción para este tipo de trabajos. Estos profesionales cuentan con los conocimientos y herramientas necesarios para realizar exitosamente la limpieza de cualquier fosa séptica.

El cuidado apropiado de las obras de saneamiento, no solo es indispensable para prevenir problemas y grandes contratiempos. También ayuda a evitar altos e innecesarios gastos ocasionados por el deterioro ante la falta de limpieza regular.

Limpieza y mantenimiento regular

Cuando de fosas sépticas se trata es mejor prevenir que lamentar. Por ello, es importante realizar un adecuado y oportuno mantenimiento preventivo a la fosa. De lo contrario podrían presentarse problemas como atascos, malos olores, roturas, inundaciones y otras molestas y desagradables situaciones.

Las empresas y establecimientos son particularmente sensible a este tipo de inconvenientes. Esto se debe a que mientras en una casa, el uso de las tuberías se limita a 3 o 4 personas, en las grandes empresas esta cantidad aumenta considerablemente. Además, algunas fábricas y negocios manejan productos químicos que incrementa los riesgos inherentes a la falta de mantenimiento de las fosas.

En este sentido, es imprescindible contar con una compañía limpiadora fosa que se encargue del mantenimiento regular de la red de saneamiento. Este tipo de servicios siempre resulta más económico que asumir los gastos de cualquier tipo de avería.

Además, por lo general las tareas de mantenimiento y limpieza no entorpecen las actividades cotidianas del negocio o el hogar. Sin embargo, las reparaciones de daños mayores ocasionados por la falta de mantenimiento si pueden paralizar el funcionamiento de una empresa.

Las averías originadas por el deterioro de las fosas sépticas,representan un riesgo de salud importante. Pudiendo ocasionar enfermedades de moderadas a severas, en especial en niños y personas con alguna condición previa.  

Por otra parte, el correcto mantenimiento preventivo aseguran una mayor durabilidad de la red de saneamiento. A su vez, permite detectar a tiempo posibles averías, roturas o filtraciones, evitando problemas de mayor gravedad.

Conviene tener en cuenta que pese a que las fosas constituyen sistemas poco evidentes a la vista, no es posible decir lo mismo de los malos olores producto de la falta de su mantenimiento, pues estos se hacen notar rápidamente.  

Vaciado de fosas sépticas

El vaciado de la fosa es la tarea principal de cualquier esquema de mantenimiento de las obras sanitarias. Tras este paso es posible limpiar eficazmente la suciedad acumulada en el fondo, que a la larga disminuye la capacidad de la instalación.

En general, se recomienda realizar el vaciado de la fosa cuando ésta ha alcanzado la mitad de su capacidad. Aunque esto también dependerá de la frecuencia con la que se haga uso de la instalación. El vaciado suele realizarse solo en un 80%, nunca más pues si se procede a vaciar por completo la fosa, pueden presentarse grandes complicaciones a la hora de reactivar el sistema.

Una vez vaciada la fosa séptica, se debe trasladar su contenido a un vertedero autorizado para su tratamiento. Este es un paso importante en cuanto al cumplimiento de la ley y el cuidado del medioambiente. Si se cuenta con una empresa de desatascos profesional, esto no representará mayor problema.

Después del vaciado es aconsejable realizar una limpieza a fondo con agua. Es preciso disponer del equipo adecuado para aplicar el agua con la presión suficiente. Esto a fin de eliminar los desechos adheridos en las paredes de la fosa.

El buen funcionamiento de las fosas sépticas exige de uno a dos vaciados por año. Esto deberá ser suficiente para evitar el desbordamiento así como otras averías generales. En caso de requerir vaciados con mayor frecuencia a la indicada, es posible que se requiera evaluar la capacidad de la fosa y la red de saneamiento, pudiendo esta haber quedado obsoleta o con cierta necesidad de ampliación.

En todo caso, cualquier fosa séptica, se vacíe o no, requiere mantenimiento y revisiones regulares para garantizar su óptimo funcionamiento. Sin embargo, siempre existe el riesgo de imprevistos. Por esta razón, conviene tener una empresa desatascadora 24 horas con la cual contactar en caso de cualquier urgencia.