Por primera vez, el Tribunal Supremo ha condenado a un profesor de la Universidad de Granada por un delito de prevaricación, ya que le puso  un sobresaliente a una alumna que ni se había presentado al examen. La pena para el mismo ha sido de siete años de inhabilitación en su cargo.

Detalles sobre la sentencia pionera de prevaricación a un profesor universitario

Ha sido la sala segunda del Tribunal Supremo, la sala de lo penal, la que ha dictado la sentencia, que rechaza la sentencia dictada por la Audiencia de Granada, que entendía que la alumna podía aprobar esta asignatura por compensación, un mes después de obtener un título en pedagogía.

En la sentencia se ratifican los siete años de inhabilitación a la adjunta de la Facultad de Ciencias de las Educación de la Universidad de Granada, ya que fue la mediadora entre la alumna y el profesor.

Los hechos por los que se ha dictado esta sentencia ocurrieron en 2008, cuando la alumna habló  con la mediadora y le comentó que era muy complicado asistir a las clases y realizar los exámenes, pues trabajaba en Cádiz y necesitaba aprobar esa asignatura para poder compensar y tener la carrera. Y la alumna no había aprobado los suficientes créditos para obtenerla.

Tras hablar con la mediadora, esta se lo expuso al profesor, con el que tenía una buena relación, ya que impartían juntos una clase del primer cuatrimestre. El profesor, decidió ayudarla, sin que tuviera que realizar el examen y sin que se conocieran siquiera. Además, ni había asistido a sus clases, pues ni estaba matriculada en la asignatura.

Una vez que el profesor accedió, la intermediaria llamó a la alumna para decirle que estaba todo pactado. Así que la misma se matriculó en la asignatura y aprobó con un sobresaliente sin haber hecho nada, para poder compensarse otra asignatura.