Después que un operario de mantenimiento de los Juzgados de Colmenar Viejo encontrara una piedra que resultó ser de radón; material nocivo para la salud sobre todo si hay exposición al mismo en altas dosis; la preocupación  de sus trabajadores es grande.

En la franja de la Sierra Norte de Madrid y Colmenar predomina este mineral, por eso es común que haya aparecido en el garaje de la sede judicial; donde en los últimos años, once de sus trabajadores han padecido cáncer; situación denunciada por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO).

En 2017 la Comunidad de Madrid hizo un informe de prevención de riesgos laborales por la denuncia interpuesta por el personal del juzgado número 3, señalando que “no existía causa común”. Por entonces se estudiaron cinco casos todos de mujeres: un linfoma de Hodgkin, uno por cáncer de colon y tres de mama.

Después de dos años la intranquilidad del personal aumentó por la posible amenaza de cáncer ante el hallazgo, realizándose de manera particular la medición del gas proveniente del granito, resultando 770 de radiación, cuando el máximo es 300 en sitios de gran tránsito de personas y 600 donde hay poca circulación.

El Gobierno regional advirtió que esta medición «no era confiable y podía provocar fallas de interpretación»

Sin embargo, los empleados informaron al sindicato quien envió un comunicado a la directora general de Infraestructuras; solicitando medidas «urgentes», entre ellas reubicar las oficinas para evitar riesgos. Para Monserrat Miravet secretaria General del Sector de Administración de Justicia de CCOO Madrid, al sindicato le resulta extraño que de los once casos de cáncer, cinco se produjeran en las dependencias de la planta baja.

Para garantizar la salud de sus trabajadores la Comunidad de Madrid comisionó a una compañía especialista para hacer las mediciones de gas radón en los Juzgados de Colmenar. Los datos serán recogidos por testigos durante tres meses. La Consejería de Justicia dice que no existe evidencia de problemas de salud en las personas que trabajan en los tribunales.

Según la Organización Mundial de la Salud este gas no tiene color, sabor ni olor. Se produce al desintegrarse el uranio presente en el granito, creando partículas radiactivas que al ser inhaladas se adhieren a las vías respiratorias y pudieran generar cáncer de pulmón. De los once casos en los Juzgados de Colmenar, uno es de pulmón.

El sindicato busca desalojar la sede judicial para impedir otras afecciones. A su vez la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), dirigió una carta a la Dirección de Infraestructuras de la Consejería de Justicia exponiéndole la inquietud de los funcionarios  por la posible existencia en el edificio de gas radón. Piden transparencia sobre los resultados del estudio y que se haga seguimiento.