Un líder joven Kim Jong- Un, decidido demostrar el poder nuclear de su nación, pese a las sanciones y amenazas de aislamiento, mostrando coherencia entre lo dicho y lo hecho y utilizando su arsenal como disuasión a sus enemigos.

Nada doblega a Corea del Norte, una sexta prueba atómica llevada a cabo con éxito da cuenta de su firme voluntad de modernizar y ampliar su capacidad nuclear, aun cuando le pueda costar el apoyo de su aliado y protector China, sin duda su discurso coherente y la disuasión le han dado hasta ahora la victoria.

Las pretensiones de Kim Jong- Un

El líder persigue el reconocimiento de Corea de Norte como potencia nuclear, lo que le otorgaría no solo la superioridad ante Corea del Sur y Japón sino que le daría su lugar en la historia, posicionado justo al nivel de su padre y su abuelo; lo que además sería un elemento de disuasión muy efectivo para sus enemigos y en especial para Estados Unidos en su intento de desplazarlo del poder.

Además de dar una imagen de hombre que cumple con su palabra y como hasta ahora lo ha venido haciendo, recordemos la advertencia de haber dado su primer paso en una nueva etapa, después de lanzar el misil que sobrevoló Japón y que de advertencia paso a hechos.

Kim Jong Un se mostró con una bomba H de un misil intercontinental

Esto obliga a Occidente a que se replantee la manera en que toma las palabras de Kim Jong- Un y es que son claros los mensajes que ha venido lanzando el líder a una comunidad Internacional que se empeña en no reconocer su poderío nuclear pese a las demostraciones dadas tanto de las tecnologías que posee, como de los recursos que tiene para obtener las armas atómicas y a un mandatario estadounidense para que retome las conversaciones que han de dar el reconocimiento de su status atómico y finalicen las sanciones.

Los “ensayos” nucleares se han acelerado los últimos meses, probablemente Kim se ha subido en la ola de mensajes inconsistentes y desatinados de Donald Trump para con su nación, puestos en evidencia después de la no materialización del ofrecido ataque a la isla de Guam para dejar en evidencia que sus amenazas no pasan de ser eso, simples amenazas que hacen mella en la credibilidad de Washington y de sus representantes. Un Estados Unidos envuelto en múltiples situaciones que demandan de su atención, como el envío de nuevas tropas a Afganistán, su participación en contra de IS, la retoma de sanciones a Irán y ahora debe atender los estragos ocasionados por el huracán Harvey.

En cuanto a China, este nuevo ensayo nuclear de Corea del Norte lanzado justo en el momento en el que Xi Jinping daba el discurso inaugural al BRICS, también es un mensaje directo a China debido a las sanciones que ha impuesto ésta a la nación de Kim Jong- Un.