El estilo para conducir es de los principales elementos que pueden determinar la cantidad de energía que se consume. Si se toman en cuenta ciertos hábitos se puede lograr que un coche que es eléctrico tenga una mayor eficiencia, aparte de que representaría un ahorro de dinero y se obtendría mucho más autonomía.

Una de las principales diferencias que existe entre un choche que es eléctrico y uno que es de combustión, es que se requiere de menos cantidad de energía para poder moverse. El sistema de la pulsión eléctrica cuenta con una mayor eficiencia comparado al sistema de la gasolina.

Por lo tanto, un coche eléctrico solamente va a necesitar un tercio de toda la energía que se requiere para que funcione un motor que es de combustión, aparte de que se puede tener un mayor ahorro en dicha energía si lleva a cabo una conducción que sea económica.

Cuando se refiere a la conducción económica no quiere decir que las personas tengan que conducir muy lento. Sin embargo, para que se pueda sacar más potencial a un coche eléctrico hay que poner en práctica ciertos hábitos.

El principal de ellos ocurre dentro del garaje, pues al encontrarse conectado aún a la red de electricidad, esa energía se puede usar para que se encuentre en la temperatura más apropiada antes de tener que conducir.

A través de una aplicación para el móvil o también por el ID charguer de la compañía Volkswagen, se puede saber la temperatura que posee en vehículo. Con esto puedes tener un mayor funcionamiento del sistema auxiliar, de la calefacción o del aire acondicionado sin la necesidad de tener que usar la energía que proviene de la batería.

Cuando el choche ya se encuentra en marca, el truco para llevar a cabo la conducción económica en la transacción en la velocidad, pues cuanto más progresivas puedan ser en mucho mejor.

La conducción con suavidad

La suavidad es tan importante para la aceleración y también para poder frenar. Esto sucede porque comparado con un coche a combustión, el que es eléctrico ofrece la posibilidad de recuperar algo de energía mientras frena.

Cuando se frena con suavidad, lo que se encuentra retenido es el motor eléctrico, que al convertirse en un generador se encarga de transformar la energía que es cinética en la energía eléctrica que será almacenara dentro del motor.

Al no intervenir del todo los frenos, es posible obtener un mayor ahorro, ya que no se van a desgastar. Pero esto es si se realiza una deceleración con suavidad, para que así pueda actuar el sistema para la recuperación de electricidad.

En resumen, lo más conveniente es que las personas desarrollen la habilidad para poder anticipar un poco en momento en el que van a frenar.