A las pequeñas y medianas empresas que anunciaron en días pasados la mudanza de su sede social de Cataluña, se han unido otras de mayor envergadura como CaixaBank, Agbar, Gas Natural y Banco Sabadell; esto sin duda afectará la imagen de la comunidad que en principio del año recibió el 13% de la inversión extranjera de toda España, mientras que su efecto en las arcas autonómicas se reflejará posiblemente dentro de muy poco.

Diversas opiniones de expertos dadas a conocer en reportajes de importantes medios de comunicación, apuntan a que el independentismo promovido en Cataluña no solo afectará a la ciudad, sino a toda España, y esa es la razón por la que la mayoría de los catalanes se oponen a la separación. Advierten también de los riesgos que existen a la hora de encontrar financiación en Cataluña si continúan las tensiones políticas y también señalan que ya a estas alturas es imposible que España ignore como el peligro se acrecienta velozmente.

Hasta el pasado septiembre, la fuga neta de empresas de Cataluña sumó un total de 135, entre las 584 que se marcharon y las 449 que se instalaron en la ciudad y comparada con Madrid, esta última tuvo un saldo positivo en el mismo período de 111 compañías; esta fuga de empresas es inclusive mayor que el registrado en el 2016 y durante el mismo período.

La caixa se marcha de Cataluña, algo que afectara a la economia

Cataluña tiene mucho que perder en el ámbito económico, principalmente en reputación internacional y lo vemos en las grandes empresas que ya han dado el paso adelante para mover sus sedes sociales debido a la presión de sus inversionistas y fondos extranjeros quienes no están en absoluto interesados en contaminarse de un conflicto político que los puede llevar a generar mucha inseguridad jurídica e incertidumbre, siendo los sectores con mayor afectación los que representan mayor estrategia para Cataluña, como el Digital y el Biotecnológico, los cuales requieren de cantidades enormes de inversión y lagos periodos de maduración y por consiguiente, harán lo posible por protegerse de factores exógenos que pongan en riesgo el desarrollo de sus actividades.

Las compañías se están anticipando a la profundización de un estado de incertidumbre que se desencadenaría en caso de una unilateral declaración de independencia, donde se desconocería al estado catalán internacionalmente, con el agravante que el hecho de salir del Euro sería igual a la pérdida de riqueza y para Cataluña la huida de empresas representaría una importante fuga de capitales que resentiría en mediano- largo plazo, además de la pérdida de empleos.

Por concepto de Impuestos, ya Cataluña no contará con los ingresos provenientes de “transmisiones patrimoniales” y “actos jurídicos documentados” que percibían de las compañías que cambiaron de sede social y que año pasado les aportaron 1.474 millones de euros.