Los últimos meses no han sido especialmente favorables para la tasa de paro. De hecho, en ciertas Comunidades Autónomas se han alcanzado récords negativos que no se veían desde una década atrás. El número de personas sin trabajo cada vez es mayor, siendo Madrid una clara muestra de ello.

¿Este aspecto en qué se traduce? Básicamente en la imperiosa necesidad de destacar por encima de los demás con tal de conseguir un puesto laboral. Para tal fin existen varias posibilidades, aunque entre las más útiles se encuentra la de aprender idiomas.

El simple hecho de apuntarse a una academia de inglés es crucial en los tiempos que corren. En próximas líneas analizaremos los motivos y estableceremos una comparación con otras épocas en las que tal vez el factor idiomático no adquiría tal nivel de trascendencia como ahora.

Antaño era un elemento diferenciador

En anteriores líneas se ha mencionado el aspecto de destacar con tal de que el resto de candidatos queden relegados a un segundo plano. Lo cierto es que antaño el hecho de saber idiomas, sobre todo inglés, actuaba como aspecto completamente diferenciador en este sentido. 

No hay que echar la vista demasiado atrás para dar con una época en la que profundizar en una lengua extranjera abría muchas puertas en el mundo laboral. Si bien es cierto que no había tanto paro, los madrileños ya empezaban a apuntarse a academias para tener más probabilidades de encontrar trabajo.

A día de hoy es fundamental 

Si acabamos de decir que saber idiomas antiguamente abría puertas, en la actualidad es sinónimo de evitar que se cierren. Así es, cada vez más empresas, a la hora de publicar una oferta laboral en los medios habituales para tal fin, establecen como criterio imprescindible tener un mínimo nivel de determinadas lenguas.

La más solicitada es la de Shakespeare. Y no es de extrañar, puesto que el inglés se ha acabado convirtiendo en un idioma universal. Al mismo se suman otros criterios lingüísticos que poco a poco van siendo tenidos más en cuenta, siendo el alemán otro claro ejemplo.

Conviene destacar el hecho de que en ciertas zonas de España, más allá del inglés, también se exigen conocimientos de otros idiomas por motivos obvios. El mejor ejemplo posible es el de una ciudad como Figueras que, al estar tan cerca de la frontera francesa, obliga a dominar la lengua del país vecino si se pretende acceder al mercado laboral de allí.

En lo referente a los idiomas en general, aunque haciendo referencia sobre todo al inglés, puede seguir siendo un aspecto diferenciador como lo era antaño. ¿Cómo es posible si cada vez hay más interesados en aprender? Básicamente optando por un nivel más avanzado.

Paulatinamente van aumentando los casos en los que responsables de RRHH optan por aquellos candidatos que presentan mayores conocimientos de inglés u otros idiomas, acreditado por supuesto con el documento oficial: First Certificate in English es uno de los más recurrentes.

Madrid cada vez es una ciudad con mayor globalización. Este aspecto tan positivo se traduce en que aprender idiomas sea de vital importancia si se tiene intención de penetrar de lleno en el mercado profesional. No solo nos referimos a los puestos de trabajo de cara al público, sino también a los típicos de oficina.

Por supuesto, aquellos en los que se trata diariamente con clientes, dan pie a que de vez en cuando acuda a las instalaciones un turista que solo se puede comunicar en un idioma, generalmente el inglés. Así pues, no es de extrañar que la empresa en cuestión establezca como requerimiento dominarlo, especialmente a nivel oral.

¿Y en lo referente a los empleos de oficina? Algo similar sucede, ya que la globalización afecta a los clientes externos que una compañía pueda tener, indistintamente del sector al que se dedique. Enviar un correo electrónico en inglés y entender a la perfección los e-mails que son remitidos es esencial para que la productividad del negocio sea máxima.

Escuelas de idiomas: la opción preferida por los madrileños

Gracias a la evolución de Internet hoy en día es posible optar por multitud de alternativas a la hora de aprender idiomas, aunque la vía que prefieren los habitantes de la capital de España sigue siendo la de aquellas escuelas que están especializadas en dicho ámbito.

Son dos los principales motivos que les llevan a adoptar esta decisión. El primero de ellos hace referencia a los excelentes resultados que se obtienen por ejemplo con una academia de inglés, interiorizando la lengua de Shakespeare en un tiempo récord.

Por otra parte, también agradecen enormemente la versatilidad de este tipo de centros en el sentido de que ofrecen horarios que se adaptan a todos los madrileños. Teniendo en cuenta aspectos tan importantes es comprensible que, ante la apertura de un período de matriculación, las plazas se llenen en escasos días.