Desde que el gobierno de Cristina Cifuentes comenzó en la Comunidad de Madrid, la popular tenía muy claro que lo que quería era de vincularse bastante de la línea que estaba siguiendo hasta ese momento Esperanza Aguirre. Es por ello por lo que quería renovar de manera absoluta todo lo que tuviera que ver con la actual Ley Universitaria y dar más posibilidades a los estudiantes madrileños de que tuvieran una formación de nivel superior. Sin embargo, y tal y como vamos a poder comprobar ahora, todo esto no está siendo tan sencillo como ella podría suponer.

La oposición y los rectores están en contra de la nueva ley

Como era de esperar, los partidos de la oposición están en contra de esta nueva ley. Más que nada porque se está favoreciendo la creación de campus universitarios de carácter privado. Y es que, a pesar de que la oposición no tiene nada en contra de la enseñanza privada, destaca que de esta manera se está dejando de lado la enseñanza pública y por lo tanto no se le está garantizando una enseñanza de calidad a aquellas personas que no puedan costearse una matrícula en una facultad privada.

Pero todo esto, seguramente, quedaría en una mera anécdota si al menos tuviera el apoyo de los rectores de las diferentes universidades madrileñas. Sin embargo esto no es así desde ningún punto de vista ya que Cristina Cifuentes lo que está haciendo es no abaratar las tasas de matriculación en muchas carreras universitarias. Esto también está fomentando la enseñanza privada y está, de nuevo, haciendo que aquellas personas que no tienen unos grandes ingresos y no tienen un gran poder económico no puedan acceder a una enseñanza universitaria y por lo tanto a una formación que pueda considerarse de calidad dentro de la capital de España.