Entre pitidos, pancartas y gritos de rechazo, fue saboteado por los seguidores de “Alternativa para Alemania” el discurso de Ángela Merkel dado en Bitterfeld el pasado mes de Agosto.

La canciller Merkel está llevando adelante un campaña donde busca resaltar los logros económicos y así posicionarse como una líder que garantiza la estabilidad, lamentablemente, su mensaje no llegó a los 15 mil habitantes de Bitterfeld ya que contrasta de manera pronunciada con la realidad de la ciudad; por cierto bastión de la ultra derecha.

Una ciudad donde cuyos habitantes han pasado por mucho, primero sufrieron los embates de la II Guerra Mundial que solo dejó a su paso destrucción, pasó a ser la sede de la industria química de la RDA y en consecuencia la ciudad con mayor contaminación en Europa y con la posterior caída del muro, casi 10.000 personas que trabajaban en la empresa ORWO, filial de Agfa, quedaron sin empleo, después de la reunificación se ubicó en un 20% la tasa de desempleo.

El voto del AFD es un voto castigo

partido adversario de Merkel

Con el paso de los años, casi 28, hay cosas que han mejorado para Bitterfeld, como el aire que ya no es tan contaminado, pudiendo respirar y como el inmenso lago que ahora se halla en el mismo lugar donde alguna vez estuvo la mina de carbón, pero en contraste con la economía alemana que avanza muy bien. Este municipio carece de recursos para invertir en educación escolar, en hospitales e infraestructuras, siendo uno de los más endeudados de land de Sajonia- Anhalt, mientras sus habitantes luchan por su supervivencia.

En las pasadas votaciones regionales, la AFD logró obtener el 31,9% de los votos siendo los mejores resultados de toda Alemania para la formación ultraderecha y por encima de la CDU, la explicación de acuerdo a lo que opina un habitante del municipio, es que lo que se desea manifestar con el voto castigo, es que las cosas definitivamente cambien, ya que no están bien.

Una habitante de Bitterfeld afirma que los ciudadanos no se sienten seguros debido a la alta presencia de refugiados, quienes al parecer tienen más derechos que los mismos alemanes y reciben mucho dinero, en su opinión hay demasiados extranjeros. Un ciudadano alemán que se confiesa seguidor de Merkel, sostiene que el tema refugiados se pudo manejar de mejor manera.

Los habitantes se sienten atrapados y abandonados en una ciudad donde abundan las fábricas abandonadas, viven en carne propia el abandono político y añoran el pasado cuando gozaban de empleo y seguridad gracias a la RDA, hoy la juventud si desea salir adelante tiene que irse a otros lugares de Alemania.