Como resultado del convenio suscrito este viernes 11 de mayo, en la antigua fábrica de muebles de la Cañada Real Galiana, entre la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena y el presidente en funciones de la Comunidad, Ángel Garrido, se podrá comenzar durante un período de dos años, la reubicación de 150 familias que habitan en la zona comúnmente conocida como el “tramo sin asfaltar”, donde se encuentran las más deplorables infraestructuras del sector 6.

Se trata de uno de los más esperados realojos a ejecutar en la Cañada

Para lograr este cometido, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, han contribuido con un aporte de 9 millones de euros cada uno, para crear un programa de viviendas, dependiendo de las características de cada grupo familiar.

En este sentido, cada familia favorecida, obtendrá su vivienda de acuerdo a un sistema de alquiler social.

Más de 150 familias abandonarán el «submundo»

El 60% de las nuevas viviendas se encontraran ubicadas en la capital de Madrid y el otro 40% estarán distribuidas en distintos municipios de la región. El alcance de aplicación del acuerdo, tiene efectos sobre los habitantes de la Cañada Real Galiana, censados al 31 de diciembre de 2011. Gradualmente y en un periodo de 2 años, se procederá al desalojo y traslado de cada una de las familias del sector, a una vivienda digna e integración social, comenzando con las familias con mayor vulnerabilidad, como son los menores de edad.

Con este procedimiento de reubicación, ambas administraciones procurarán garantizar una distribución territorial equitativa y favorecer su efectiva inserción en la sociedad. De igual manera, parte de las actuaciones de las entidades públicas, van dirigidas a acompañar de manera personalizada y hacer seguimiento a la población afectada.

Por su parte, Ángel Garrido ha celebrado este paso adelante y resaltó la importancia de esta cambio positivo, dirigido a mejorar la calidad de vida de todos los vecinos. Así mismo conseguir poner fin a una vida de marginalidad de esta zona de la comunidad.

Según lo manifestado por el encargado del comisionado para el Pacto Regional por la Cañada Real, José Antonio Páramo, este acuerdo se basa en un trabajo social, urbanístico y de un plan de embate, en el que ya se ha logrado un 40 por ciento de esas medidas, entre los cuales está el asfaltado de la zona que ya ha sido ejecutado en este año y ha favorecido la movilidad del sector.

También incluye la creación de una línea de transporte de autobuses públicos, hacia las zonas urbanas, y solventar los problemas de comunicación de unas 8 mil personas residentes en esta zona sureste de la capital.