Ayer domingo, un coche accedió a la plaza Mayor de Vic, para embestir una parte de las 2.500 cruces amarillas, que el sábado habían colocado un grupo de voluntarios para solidarizarse con los presos políticos y exiliados del conflicto catalán.

Los hechos ocurrieron pasadas las 14:00 horas, cuando un vehículo entró a toda velocidad para dar la vuelta completa al recinto, y tumbar varias cruces que estaban alineadas en uno de los laterales, poniendo en riesgo a los ciudadanos que se encontraban en la plaza.

La acción provocó la indignación de algunas de las personas que estaban en la plaza en ese momento y que acabaron increpando al conductor del automóvil. Los testigos facilitaron la matrícula del coche, que huyó rápidamente del lugar. Dentro del vehículo había un solo ocupante, que huyó por una de las calles adyacentes a la plaza.

En declaraciones a los medios, la alcaldesa de Vic, Marta Erra, manifestó que se trataba de un hecho aislado y que acusarán al conductor de conducción temeraria, daños materiales y delito de odio. Este domingo, la Guardia Urbana ha identificado al presunto autor.

Erra anunció en un tuit, que el conductor había sido localizado y citado a declarar, y calificó el acto, como un atentado a la libertad de expresión. También aprovechó para agradecer el trabajo de la Guardia Urbana, ya que ésta les había facilitado la información y había dado muestras de su apoyo.

El conductor que embistió las cruces amarillas de Vic se niega a declarar

Erra ha desvinculado este hecho de cualquier movimiento político y aseguró que el hombre no milita en ninguna formación.

Explicó que los datos de propiedad del coche coinciden con las del autor de los hechos, al que se refirió, como alguien que psicológicamente no posee todas las condiciones aptas que debería de tener, y podría estar presentando problemas psicológicos. El conductor es un vecino de Vic de unos 52 años.

La plantación de cruces la había organizado un grupo de 150 voluntarios con el lema «Somos República». El objetivo de la iniciativa era recolectar fondos para la caja de solidaridad de los presos, a través del apadrinamiento de las cruces.

Este lunes, el denunciado se negó a declarar ante el Juzgado de Vic. El abogado del conductor, Víctor Martorell, aseguró que las razonas por las que su defendido se negó a declarar, es porque estaba «hundido» y no sabe cómo explicar lo sucedido, ya que se trató de un impulso repentino. En todo momento, el abogado negó la motivación ideológica, ni ninguna animadversión por el movimiento independentista. Así mismo, señaló que su cliente está actualmente en tratamiento psicológico.

Tal como estaba previsto, la plaza ya está vacía de cruces, se han retirado 24 horas después del incidente.