Esta instrucción dada durante el mandato de Manuela Carmena, mediante la cual la anterior alcaldesa pretendía imposibilitar el cambio de edificios residenciales a hoteles u hospedajes, ha sido anulada por el Supremo.

Esta abarcaba específicamente a las residencias con patio de luces y de la zona central

La anulación se desveló mediante una sentencia en la que el recurso de casación que interpuso en su oportunidad en anterior ayuntamiento madrileño en oposición al dictamen del TSJ de Madrid en el 2017, fue rechazado. Hecho dado a conocer a un conocido medio de comunicación recientemente.

La sentencia del TSJM del 2017 se refiere a la anulación de los siguientes artículos: 8.1.2.22- 8.1.23- 8.21.28 vinculados a las Normas Urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad de Madrid del año 97, cuya nulidad ha sido ahora ratificada.

En aquel entonces se informó que dicha instrucción tenía el propósito de esclarecer aquellas diferencias que conllevaran al detener lo que denominó Manuel Calvo, como delegado de Desarrollo Sostenible, la continuada tercerización de los edificios del centro  lo cual cambiaría el lugar radicalmente.

Indicó el mismo Calvo, que lo que se trataba era impedir el uso terciario de edificios residenciales, lo cual incluye aquellas edificaciones con patios de luces y también las de almendra central. Con un alcalde de oposición, José Luis Martínez- Almeida, el PP elevaron el tema a los tribunales competentes ya que lo consideran fuera de legalidad.

Ya antes, en el 2017 el Tribunal Superior de Justicia de Madrid había estimado el recurso que interpuso el PP, ya que una serie de artículos del Procedimiento Administrativo Común que rige las Administraciones Publicas estaban siendo afectados de manera directa.

Específicamente lo que bien explicado demostró el alto Tribunal es que dicha instrucción no había sino emanada de un órgano competente, en virtud de que se trataba de una modificación de una sección medular del Plan General de Ordenación Urbana y por consiguiente para que la misma prospere, requiere de una aprobación en el Pleno para luego pasar por la aprobación de la Comunidad de Madrid.

Desde este punto de vista ya la instrucción carecía de asidero legal alguno y por tanto se dio cabida al recurso. Ahora se da por terminado el tema con la declaración de nulidad por parte del Supremo y está por verse como la conversión de algunos edificios residenciales a hospedajes y hoteles afectará la ciudad capital.