Uno de los grandes cantantes de ópera Plácido Domingo, fue acusado de presunto acoso sexual por nueve mujeres, según algunos testimonios.

Se trata de una bailarina y ocho cantantes quienes relataron  a la prensa que fueron acosadas por el artista sexualmente en la década de los 80.  La noticia ha conmocionado al mundo de la música y se produce después que a Daniel Gatti director de la Concertgebouw de Ámsterdam fuese destituido por un caso similar.

Los que han trabajado en España con él lo describen como una persona cercana, detallista y cariñosa. Tres mujeres afirmaron que les forzó a besarle en los labios y otra que le pasó la mano por la falda. Además media docena manifestaron que las proposiciones del cantante las perturbaban. Asimismo músicos de orquesta, profesores, cantantes y bailarines aseguran haber presenciado una inadecuada conducta sexual de Domingo, con las jóvenes.

El trovador no quiso contestar las preguntas de la prensa. Sin embargo emitió una declaración: “Las acusaciones de estas personas anónimas que se remontan a tres décadas atrás son preocupantes e imprecisas. Es doloroso escuchar que molesté a alguien o lo hice sentir incómodo.

Creo que todas mis relaciones e interacciones fueron aceptadas y consentidas. La gente que me conoce o ha trabajado conmigo sabe que no he dañado, ofendido o avergonzado a otro intencionalmente”.

De las nueve mujeres, siete expresaron que sus carreras se vieron afectadas negativamente después de rechazar las propuestas de Domingo, que nunca se materializaron.

Una sola autorizó publicar su nombre: Patricia Wulf la mezzo-soprano que cantó en la Ópera de Washington con Domingo. Wulf quien tiene ahora 61 años, relató su testimonio con lágrimas. El resto pidió el anonimato pues temen represalias. Ninguna pudo mostrar pruebas, pero la agencia verificó que las mujeres trabajaron donde indicaron y el intérprete se encontró con ellas en los lugares descritos.

Una indicó que mantuvo relaciones sexuales dos veces con él en el hotel Biltmore de Los Ángeles, donde le dejó 10 dólares con una nota que decía: “No quiero que te sientas como prostituta, pero tampoco que pagues para quedarte”.

La bailarina del grupo declaró que Plácido Domingo la llamaba por la noche y dejaba osados mensajes que escuchaba con su esposo. Le pedía encontrarse con él en un hotel. Ella sólo aceptó un almuerzo de negocios. Ocasión que aprovechó para tocarle y besar su mejilla de una manera que la inquietaba.

Muchas expusieron que fueron advertidas por colegas de no quedarse a solas con Domingo y evitar el alcohol. Justifican que no lo acusaron en su momento pues eran jóvenes e iniciaban sus carreras; pero con el movimiento #MeToo hoy es efectivo arremeter contra estas conductas sexuales y decidieron exponer públicamente  el comportamiento de una figura tan prominente en la ópera.