Hoy día la lista de espera para que los ciudadanos residentes tengan acceso a una cesión a una plaza pública de aparcamiento en Madrid asciende a 10.000 turnos; al respecto explican que se debe contabilizar por turnos y no por personas dado que hay vecinos que se han incluido en más de una lista, según Francisco José Carmona, director general de Gestión y Vigilancia de la Circulación.

Estos vecinos en espera pueden solicitar plaza en las distintas zonas de influencia que tiene cada aparcamiento referidas a calles y números específicos, por esta razón hay uno que otro que está incluido en más de una lista.

El ayuntamiento de Madrid señala que al ampliar el área de prioridad residencial en el Centro de la ciudad, otorgará a los vecinos 132 nuevas plazas al tiempo que reducirá la presión externa de búsqueda de estos. Así mismo, los barrios con más demanda cuyos residentes tienen menos opciones de aparcar en suelos públicos son en el barrio de Chamberí, Arapiles y Gaztambide.

En el Centro, Embajadores y Justicia y en Salamanca el barrio de Goya. Estos acumulan el 43% del total de la demanda con 4.600 turnos en espera.

Los precios que se deben pagar por adquirir el derecho de uso de estas plazas es variado pero en ningún caso supondría que estén por encima de los del mercado; el tiempo de derecho de uso oscila entre 40 y 75 años y con todo y eso las condiciones económicas son ventajosas para las personas que accedan a una de estas plazas.

585 euros y 75 horas al volante es el coste de aparcar en el centro de Madrid

El precio no tendrá mayor diferencia con el del mercado debido a la aplicación de un modelo de sostenibilidad financiera, según explica José Carmona, entre tanto el Ayuntamiento impulsa el modelo de abonos que consiste en que los vecinos tengan la opción de una plaza por periodos que pueden ir entre 1, 3 o 5 años a un precio levemente inferior al del mercado.

De hecho, en Barceló este sistema tuvo muy buena receptividad por lo que se prevé llevar este sistema el próximo año a la remunicipalización del aparcamiento de la Plaza Mayor y después a Fuencarral y Olavide; así mismo se tiene planificada la reapertura del parking de Santo Domingo.

La fórmula propuesta se vislumbra mucho más sencilla y evita que los vecinos se vean obligados a comprometerse por tanto tiempo con lo complejo además que resulta desprenderse en un caso dado de la plaza pública.

Las concesiones por tiempos prolongados, tal como funcionan actualmente se prestan para el sub arrendamiento fraudulento de las plazas y lamentablemente el Ayuntamiento no posee los medios que faciliten comprobar que esto está ocurriendo; los vecinos por su parte son testigos de cómo se está realizando este fraude e increpan al Ayuntamiento por su pasividad.